libertad_argumentar Palabras de Douglas Adams:

“La religión… tiene ciertas ideas en su meollo que nosotros llamamos sagradas o lo que sea. Lo que significa es, “Aquí está una idea o una noción sobre la cual a usted no se le permite decir nada malo sobre ella. Simplemente no se le permite.” ¿por qué no? – ¡por qué no!.
Si alguien vota por un partido con el cual usted no está de acuerdo, usted tiene toda la libertad de argumentar sobre él; tanto como usted quiera. Cada cual puede tener su propio argumento pero nadie se siente agraviado por eso. Si alguien piensa que los impuestos deberían ser aumentados o reducidos, usted tiene toda la libertad de argumentar sobre eso. Pero por otra parte, si alguien dice: “Yo estoy obligado a no tocar ni siquiera el interruptor de la luz los sábados”; usted dice: “Yo respeto eso “. ¿porqué debe ser perfectamente legitimo apoyar al partido laborista o al conservador, a los republicanos o a los democratas; este modelo de economía versus este otro, Mackintosh en vez de Windows – pero tener una opinión sobre como comenzó el Universo; sobre quién creo el Universo..no…!eso es sagrado!?. Nosotros estamos acostumbrados a no desafiar a las ideas religiosas, !pero es muy interesante cuánto furor crea Richard (Dawkins) cuando lo hace!. Todo el mundo se vuelve absolutamente loco, porque a usted no se le permite decir tales cosas. Aún así, cuando uno lo mira racionalmente, no existe ninguna razón para que esas ideas no estén abiertas al debate como cualquier otra; excepto que nosotros hemos acordado de alguna manera que eso no debería ser.”

Un ejemplo del insolente respeto de nuestra sociedad por la religión; Por mucho, los argumentos más fáciles para obtener el estatus de objetor de conciencia en tiempos de guerra, son religiosos. Puedes ser un brillante filósofo moralista, pero probablemente tenga menos problemas para objetar alguien alegando motivos religiosos, que el que ha ganado premios con una tesis, exponiendo las maldades de la guerra.

Todo ello extraido de “El espejismo de Dios” Richard Dawkins.

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En su homilia reciente en Lourdes, el Papa vino a decir que, tal cómo hacían los antiguos paganos, adoramos el poder, el dinero y las posesiones, y nos alejamos de la alegría de vivir eternamente con Dios.

Me han sorprendido estas declaraciones, ya que a esos llamados “falsos ídolos” era a los que creía que tenía la iglesia más estima.

Por no hablar de los realmente falsos ídolos que las religiones han creado a lo largo de la historia, por supuesto entre ellos con el que el Papa quiere divertirse eternamente. Ya me los imagino echandose unas partiditas de petanca.