El otro día en casa de mis padres, observé que tenían en un armario unas botellitas de vino dulce o quina, de cuando yo era pequeño, y mi madre me dio una de recuerdo de la cual os pongo la foto.

Esta era mi favorita “El coloso”, aunque en esa época había más marcas, de las cuales la más conocida era “quina Santa Catalina”.
Resulta curioso recordar como antes nos daban este tipo de bebidas, para que nos entrasen ganas de comer, con apenas 10 años, y sí, nos entraban ganas de comer y una alegria que no veas. No penséis que estabamos todo el dia bebiendo estos ricos brebajes, pero si de vez en cuando. Ahora pienso que si se hiciese esto probablemente te quitarían la tutela del niño.
También recuerdo que merendabamos de vez en cuando un trozo de pan regado en vino con un poco de azucar por encima, aunque esto era más normal en el pueblo, a veces lo tomabamos en casa.
No os voy a animar a que déis a vuestros hijos bebidas alcoholicas, yo tampoco lo hago, pero si que creo que de alguna forma estamos perdiendo la cultura del beber de forma racional. En otra ocasión intentaré explicarme mejor. Por cierto, no soy alcoholico.